Alergia al huevo: lo que necesitas saber

Alergia al huevo: lo que necesitas saber
19/03/2018 Nice to Eat
En Consejos prácticos
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La alergia al huevo es una de las alergias alimentarias más comunes y al mismo tiempo menos conocida. Te hablamos de sus características y te damos algunos consejos para evitarla.

La alergia al huevo es una reacción adversa que sufren algunas personas cuando comen huevo o productos que llevan huevo, e incluso también cuando lo tocan.  El organismo de estas personas percibe las proteínas del huevo como un alérgeno, y produce contra ellas un anticuerpo llamado inmunoglobulina E (IgE), que desencadena varios síntomas de diversa gravedad.

Lo más normal es tener alergia a la clara del huevo, ya que es la parte que contiene más proteínas. También se puede tener alergia a la clara y a la yema, o sólo a la yema. Pero al final, como es muy difícil separarlas, si se tiene alergia al huevo lo mejor es evitar cualquier parte de éste.

¿A quién afecta la alergia a huevo?

La alergia al huevo puede aparecer en personas de cualquier edad. De todos modos, en la mayoría de ocasiones es una alergia infantil, que suele afectar a niños de alrededor del año de edad. De hecho, junto a la alergia a la leche, es la causa más frecuente de alergia alimentaria en niños de más de 12 meses.

La alergia al huevo desaparece en la gran mayoría de casos si la persona deja de tomar huevo durante un tiempo. No obstante, se pueden tener anticuerpos IgE durante toda la vida. Éstos desencadenarán reacciones alérgicas al huevo en algunas personas, mientras que en otras no producirán ningún efecto.

Así, algunos niños que de lactantes han sido alérgicos pueden más tarde digerir el huevo perfectamente, aunque sus análisis sigan dando positivo. Y en el caso de los adultos, sólo un 50% de los casos que muestran anticuerpos siguen presentando reacciones alérgicas si ingieren huevo.

 ¿Qué síntomas produce la alergia al huevo?

Los síntomas más frecuentes de la alergia al huevo son:

– Reacciones cutáneas (urticaria, edema, dermatitis atópica).

– Síntomas gastrointestinales agudos.

– Síntomas respiratorios (asma, rinitis).

– Conjuntivitis.

– En los casos más graves, anafilaxia (reacciones anteriores más hipotensión, colapso vascular y arritmias cardiacas).

Estas reacciones suelen aparecer durante la primera hora tras la ingesta. No obstante, síntomas como la diarrea pueden tardar varias horas, y la dermatitis atópica puede que no aparezca hasta 2 o 3 días después de comer huevo.

¿Cómo se diagnostica la alergia al huevo?

Como pasa con otras alergias, la alergia el huevo se diagnostica mediante pruebas cutáneas, análisis de sangre y pruebas de exposición.

¿Tiene tratamiento la alergia al huevo?

 Aparte de los tratamientos clínicos específicos para cada una de las diversas manifestaciones sintomáticas, el único tratamiento para la alergia al huevo es evitar que esté presente de forma directa e indirecta en nuestra dieta.

Llevando una alimentación variada (carnes, pescados, frutas, verduras…), no deberíamos sufrir ningún déficit de vitaminas ni de minerales por evitar el huevo.

Alergia al huevo: consejos prácticos

– Obviamente, las personas con alergia al huevo deben evitar consumir huevo en ninguna de sus preparaciones. Pero, además, deben tener en cuenta que hay un montón de alimentos que pueden contener proteínas de huevo (aparte de como ingrediente, el huevo se usa como emulsionante, abrillantador y clarificador). Los más habituales son:

  • Dulces, merengues, helados, batidos, turrones, flanes, cremas, caramelos, golosinas.
  • Productos de repostería y bollería como bizcochos, magdalenas, galletas o pasteles.
  • Hojaldres, empanadas, empanadillas.
  • Caldos, sopas, salsas (como la mayonesa), margarinas, gelatinas.
  • Algunos cereales para desayuno.
  • Pastas al huevo.
  • Fiambres, embutidos, salchichas y patés.
  • Cafés cremosos como el cappuccino.
  • Algunos vinos (ya que los aclaran con clara de huevo).

– Estas proteínas de huevo presentes en alimentos elaborados pueden aparecer listadas en las etiquetas como: albúmina, coagulante, emulsificante, globulina, lecitina (no de soja), livetina, lisozima, ovoalbúmina, ovomucina, ovomucoide, ovovitelina, vitelina, luteína, E-161b (luteína), E-322 (lecitina) y E-1105 (lisozima).

– Los huevos de pato, ganso, codorniz u otros son similares en componentes a los de gallina, por lo que también se deben evitar.

– También debemos ir con cuidado con los productos cosméticos (jabones, geles, cremas, champús).

– Los utensilios de cocina o el aceite de cocinar pueden estar contaminados por pequeñas cantidades de huevo.

– Aunque no tenga que ver con la alimentación, merece la pena tener en cuenta que algunos medicamentos contienen lisozima. También encontramos derivados del huevo en algunos inductores anestésicos, y en las vacunas víricas cultivadas en embriones de pollo (como la triple vírica). Éstas no suelen producir reacciones adversas, pero en todo caso antes de administrarlas debemos informar a nuestro doctor de la alergia del bebé.

¿Cómo sustituir el huevo en la cocina?

Podemos seguir preparando todo tipo de platos sin necesidad de usar huevos. La página de la Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria nos da unas cuantas ideas al respecto:

Para rebozar podemos usar:

  • Harina de trigo o garbanzo mezclada con agua y a continuación pan rallado.
  • Zumo de naranja con pan rallado.

 Si queremos ligar hamburguesas o albóndigas, podemos utilizar:

  • Copos de avena remojados en agua.
  • Miga de pan remojada en leche de vaca o bebida vegetal.
  • Una cucharada de harina de soja disuelta en tres cucharadas de agua.
  • Puré de patatas o pan rallado.

Para hacer pasteles, podemos sustituir el huevo por:

  • Un plátano maduro triturado mezclado con el resto de ingredientes de la masa. Éste aporta suavidad, volumen y aroma.
  • Una cucharada de semillas de lino y tres cucharadas de agua.

Para elaborar salsas, como la mayonesa, una buena opción es usar bebida de soja o tofu.

 Fuentes:

Sociedad española de inmunología clínica y alergia pediátrica (SEICAP)

Asociación Española de Personas con Alergia a Alimentos y Látex (AEPNAA).

 

 

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