Alimentos de otoño: prevención y salud en tu mesa - NiceToEat

Alimentos de otoño: prevención y salud en tu mesa

Alimentos de otoño: prevención y salud en tu mesa
21/09/2017 Nice to Eat
En Consejos prácticos
Alimentos de otoño_Nice to Eat

Seleccionar y cocinar bien los alimentos nos permite adaptarnos mejor a las estaciones del año. Ahora que el verano empieza a decir adiós, te damos algunos consejos para afrontar el otoño con buena salud.

La naturaleza es sabia. Cada estación del año nos proporciona diferentes alimentos, con características energéticas particulares que nos ayudan a adaptarnos a los cambios ambientales que se producen.

Esa energía de los alimentos estacionales contribuye también a regenerar nuestro organismo y a prevenir muchas enfermedades y desórdenes, muchas veces causados por una alimentación inadecuada.

La “energía otoñal”

En contraste con el carácter exterior y vital del verano, el otoño es una época de interiorización. El cuerpo nos pide cierto recogimiento y relax, ya que se prepara para la llegada del frío y de la humedad.

Los alimentos de otoño deben ayudarnos a reforzar nuestro sistema inmunitario y a generar calor interno. El objetivo es prevenir las temidas gripes y los resfriados que acechan con las primeras caídas del termómetro.

Además, según la Medicina Tradicional China, el otoño es el momento del año más propicio para cuidar de nuestros pulmones, riñones, intestino grueso y vejiga, ya que son los órganos de mayor actividad en esta época. Todo lo que hagamos por ellos tendrá un efecto a la vez curativo y preventivo: cuanto más equilibrados estén nuestros órganos, mayor equilibrio y energía vital tendremos. Y más en forma estará nuestro sistema inmune.

¿Cuáles son los mejores alimentos de otoño?

Cereales

Principalmente: mijo, quinoa, arroz integral de grano corto y medio, avena y trigo sarraceno.

Ocasionalmente: búlgur, cuscús, pan y pasta.

Método de cocción: a presión, hervidos, salteados con verduras y condimentados con un poco de aceite una vez cocidos. Recuerda que con los restos de los cereales puedes hacer croquetas, enriquecer sopas, hamburguesas y cremas para el desayuno.

Sobre todo evita: el arroz blanco. Es ácido y disminuye tu energía.

Proteínas

Principalmente: legumbres (judías, lentejas, garbanzos, castañas, soja y sus derivados: tofu, tempeh), seitán y pescado.

Ocasionalmente: carne, huevos y lácteos si no eres vegano.

Método de cocción: cocciones largas, lentas, tipo “chup chup” (estofados, presión, tempura, al horno…) y carnes a la plancha.

Sobre todo evita: el consumo excesivo de carnes rojas (2 veces a la semana máximo).

Verduras

Principalmente: verduras de raíz (zanahoria, nabo, chirivía, cebolla, remolacha), verduras de hojas verdes (alcachofa, apio, canónigos, cardo, hinojo ,coles). También brócoli, coliflor, calabaza y algas.

Ocasionalmente: patata y boniato (son solanáceas y provocan que el pH sanguíneo se acidifique).

Método de cocción: estofados tipo “chup chup”, horno, cremas, purés, consomés, caldos, sopas, vapor, hervidos y ensaladas tibias con las verduras escaldadas.

Sobre todo evita: verduras que no sean ecológicas.

Aceites:

De oliva: con moderación en cocciones tipo estofado.

Semillas: de sésamo, calabaza, girasol, linaza, chía…Añadidas a los salteados, purés y cremas de verduras.

Frutos secos: avellanas, nueces almendras, piñones.

Sobre todo evita: los aceites refinados o recalentados o calentar a alta temperatura (nunca dejes que humee el aceite).

Frutas:

Principalmente: frutas de temporada (caqui, granada, manzana, membrillo, mandarinas, naranja, pomelo).

Ocasionalmente: frutas tropicales como el mango.

Método de cocción: compotas, al horno, al vapor, en tartas y, en menor medida, crudas.

Sobre todo evita: las frutas que no son de la estación. También recuerda que no conviene comer fruta después de las comidas (mejor sola y muy bien masticada).

Otros alimentos:

Especias: canela, Jengibre, clavo y nuez moscada, ya que generan calor interno.

Infusiones: de lavanda, salvia, cola de caballo y tomillo.

Bebidas calientes como los batidos de cereales o “ leches vegetales”: avena, arroz, soja, almendras, avellanas, sin añadir azúcar. Es importante hervirlas con una pizca de sal a fuego medio-bajo durante 10 minutos antes de beberlas. Esto evitará que a la larga se debiliten nuestros intestinos.

Suplementos alimenticios: polen, jalea, própolis, oligoelementos (Mn, Cu), y plantas medicinales en infusiones (tomillo, lavanda, salvia).

Y recuerda…

Como hemos señalado, los alimentos de otoño deben contribuir a aumentar nuestro calor interno. Por tanto, una medida fundamental es reducir el consumo de alimentos fríos y húmedos, el exceso de crudos, así como las bebidas frías y los helados propios del verano.

Ah, y como siempre te recomendamos: merece la pena consumir productos de origen ecológico siempre que se pueda, y buscar asesoramiento profesional si tienes previsto modificar tu estilo de alimentación.

Y tú, ¿Qué alimentos de otoño prefieres?

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