¿QUÉ CANTIDAD DE AGUA DEBEMOS BEBER? - NiceToEat

¿QUÉ CANTIDAD DE AGUA DEBEMOS BEBER?

¿QUÉ CANTIDAD DE AGUA DEBEMOS BEBER?
15/12/2017 Nice to Eat
En Consejos prácticos
que cantidad de agua debemos beber

El consumo de agua y la buena salud van de la mano. Pero eso no significa que tengamos que ir “con la botella a cuestas” cada día de nuestras vidas. La cantidad de agua más adecuada para nuestro cuerpo dependerá de muchos factores, algunos muy personales. Os los explicamos.

No exageramos si decimos que “somos agua”. Cuando nacemos, nuestro cuerpo posee un 75% de agua. Y en nuestra edad adulta, el agua representa nada más y nada menos que un 60% de nuestro peso si somos hombres y un 54% de nuestro peso si somos mujeres.

Y es que estamos hablando de un componente esencial de nuestro organismo. Esencial en la sangre y también en la linfa, que defiende nuestro cuerpo de patógenos y ayuda al sistema digestivo a absorber nutrientes. Esencial en las células de nuestro organismo, ya que dos terceras partes de nuestra agua corporal está en el interior de éstas. Y, obviamente, esencial para nuestras secreciones corporales (saliva, sudor, lágrimas, bilis, orina, mucosidad, etc.) cada una con una función importantísima.

Todos nuestros órganos necesitan agua para funcionar bien. ¿Por qué? Porque el agua sirve como vehículo para nutrientes y residuos. Y a la vez como substancia en que tienen lugar todos los intercambios bioquímicos y nutricionales de nuestro cuerpo.

De hecho, podemos afirmar que el agua es más importante para la vida que el alimento sólido. Aunque podemos vivir varias semanas sin comer, sólo podríamos resistir unos pocos días sin agua.

Ahora, vamos con la pregunta del millón…

¿Cuánta agua debemos beber a diario?

Mucha gente habla de cantidades ideales de agua, asociándolas a mejor o peor estado de salud. Pero lo cierto es que la cantidad de agua que nuestro cuerpo necesita depende de múltiples factores. Éstos varían en función de nuestra alimentación, estado de salud y de la época del año en que estemos.

Si tuviéramos que hacer una media, diríamos que para que nuestras funciones orgánicas se desarrollen bien conviene ingerir un mínimo de entre un litro o litro y medio de agua o de otros líquidos (infusiones, sopas, caldos…).

Pero esto no es una ciencia exacta, como tampoco lo es la sed que sentimos.

Por ejemplo, nuestras necesidades hídricas pueden estar más o menos satisfechas en función de cuál es nuestra alimentación sólida. Si consumimos abundantes cereales, legumbres, verduras, frutas y caldos, poco alimento animal y poca sal o condimentos salados, no sentiremos tanta sed y necesitaremos beber menos agua para estar saludables.

De la misma manera, hay ocasiones en las que no sentimos sed pero nuestro cuerpo necesita más agua de la que le estamos aportando. Esto ocurre cuando tenemos frío interno, o en caso de obesidad, enfermedades reumáticas, alteraciones digestivas, intestinales, respiratorias, o si hay alergias.

Otra variable que afecta a la cantidad de agua que necesitamos es la estación del año. Con el calor nuestro cuerpo tiende a deshidratarse, por lo que en verano siempre es conveniente beber más agua. Como complemento, es recomendable aumentar el consumo de verduras y alimentos de origen vegetal y disminuir el consumo de alimentos de origen animal.

¿Es posible “pasarse con el agua”?

Muchas personas que marcan tendencia en el mundo de la vida saludable sostienen que hay que beber dos litros de agua o incluso más al día. Pero es importante saber que un exceso de agua puede debilitar nuestros riñones.

Hoy en día el consumo de producto animal es elevado y los alimentos tienden a estar muy salados o condimentados. Esto, de por si, ya hace trabajar mucho a los riñones y los debilita. Si además aumentamos la cantidad de líquido ingerida para compensar, lo único que conseguiremos es debilitarlos aun más.

Por tanto, para mantener en forma nuestros riñones (fuente de nuestra energía vital según la medicina tradicional china) es mucho mejor disminuir el consumo de alimentos salados y de proteína animal que beber constantemente grandes cantidades de agua.

Como veis, la cantidad de agua ideal para cada uno depende estrechamente del tipo de alimentación que llevamos y de nuestra salud general. Ser conscientes del aporte hídrico de nuestra dieta y de nuestro estado de salud es la mejor manera de saber que podemos fiarnos de nuestra sed y que, por tanto, estamos bebiendo justo el agua que realmente necesitamos.

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