Alimentación durante la lactancia, lo que hay que saber - Nice To Eat

LA ALIMENTACIÓN DURANTE LA LACTANCIA

LA ALIMENTACIÓN DURANTE LA LACTANCIA
05/03/2017 Nice to Eat
En Alimentación
Alimentación durante la lactancia

Muchos estudios confirman las ventajas de la leche materna, pero…¿Cómo debe ser nuestra alimentación durante la lactancia para que nuestro bebé se beneficie al máximo?

Cuando damos el pecho transmitimos a nuestro bebé un montón de beneficios insustituibles. Por supuesto, una tierna dosis de contacto, afecto y seguridad. Pero al mismo tiempo, un alimento natural con propiedades extraordinarias que difícilmente encontraremos en un sucedáneo de farmacia:

  • La leche materna contribuye a prevenir infecciones, ya que contiene un poderoso “coctel natural” a base de: linfocitos B y T, neutrófilos, anticuerpos tipo IgA, un factor bífido que promueve el crecimiento de Lactobacilus Bifidus, hormonas y factores de crecimiento, e Interferón gamma (éste potencia la actividad antimicrobiana de las células inmunitarias).
  • Es rica en ácidos grasos insaturados. Especialmente el Linoléico, esencial para el desarrollo celular.
  • Sus moléculas proteicas son cuatro veces más pequeñas que las de la leche de vaca. Por eso se absorbe mejor y contribuye a un óptimo desarollo del cráneo y del sistema nervioso.
  • Aporta los nutrientes necesarios para un correcto microbioma o “flora intestinal“. Ésta es importantísima para el desarrollo del sistema inmunitario y protege al bebé de infecciones y de otras patologías (asma, dermatitis atópica…).

Comer más, pero con criterio

Sentirse con más hambre cuando estamos dando de mamar es normal. El desgaste físico es tremendo y, además, necesitamos asegurar que tendremos leche con regularidad y sin altibajos. Por eso al plantearnos la alimentación durante la lactancia incrementaremos la cantidad de comida y la frecuencia en tomarla.

No obstante hay que saber qué comer, ya que que si la leche no posee la adecuada cantidad de proteínas, hidratos de carbono y grasas de buena calidad, el bebé tendrá carencia nutritiva. Como consecuencia, querrá mamar con más frecuencia y llorará más a menudo.

¿Qué podemos comer para tener más y mejor leche?

  • Alimentos de sabor dulce suave como cereales integrales (arroz, avena, cebada, mijo, quinoa…). Conviene cocinarlos de forma suave y cremosa, con mayor cantidad de agua para desayunar y de forma más seca para comer y cenar.
  • También salteados o guisos con proteína vegetal o pescado (paellas, estofados, risottos) y con verduras como calabaza, zanahoria, chirivía o coliflor.
  • Pescado a la plancha, al vapor, estofado, en papillot, o en sopa, mejor al mediodía.
  • Proteínas vegetales (legumbres, seitán, tofu, tempeh) cocinadas con llama media o baja, para hacerlas más digestivas.
  • Algas en cada comida, ya que crean una leche materna de excelente calidad.
  • Grasa en forma de aceite vegetal de primera presión en frío, semillas, frutos secos ligeramente tostados, mantequillas de semillas o frutos secos, leche de almendra…
  • Frutas de la estación y locales en compota, puré, al vapor o papillot, combinadas con alguna fruta seca para darle más dulzor.
  • Alimentos galactógenos, es decir, que estimulan la producción de leche, como: infusiones de hinojo o alcaravea, avena, cebada, arroz, mochi, lechuga, levadura de cerveza, leche de almendras, horchata de chufa, piñones y cerveza negra (estos cuatro últimos en pequeña cantidad).

¿Qué deberíamos evitar?

  • Obviamente, los alimentos anti-galactógenos como el perejil, el apio, la salvia, la ruda y la albahaca.
  • Las grasas saturadas y los fritos, pues hacen la leche muy indigesta.
  • Los azúcares rápidos: azúcar blanco, moreno, chocolate, miel, fructosa, edulcorantes artificiales, sirope de arce…
  • Los estimulantes como el café, el te, las bebidas gaseosas o el alcohol.
  • Las verduras que produzcan gases y flatulencias, sobre todo si se comen crudas o poco cocinadas: coles, brócoli, coliflor, cebolla, cebollino o coles de Bruselas.
  • Los alimentos de gusto fuerte (ajo, especias, cebolla cruda, nabos, espárragos, alcachofa), ya que pueden dar mal sabor a la leche.

Y recordad: nuestro cuerpo ha hecho un esfuerzo inmenso durante el parto. Por eso, aparte de una buena alimentación, lo más importante para tener una buena cantidad y calidad de leche es descansar.

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*