Paleodieta y deporte: una combinación posible - NiceToEat

Paleodieta y deporte: una combinación posible

Paleodieta y deporte: una combinación posible
27/03/2018 Nice to Eat
En Alimentación
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Para mucha gente, paleodieta y deporte no son compatibles. Pero practicar actividad física comiendo como nuestros tatarabuelos de las cavernas puede ser saludable y provechoso si hacemos alguna pequeña excepción a la norma. Te explicamos cómo.

La paleodieta o dieta paleolítica se basa en la idea de que nuestro organismo está adaptado genéticamente al tipo de alimentación que llevaban nuestros antepasados de la era paleolítica. Y que, por lo tanto, podemos mejorar nuestra salud si replicamos su forma de comer.

¿Cómo era el menú de la edad de piedra? Pues antes del nacimiento de la agricultura que llegó con el neolítico, el ser humano era cazador-recolector. Lo que significa que se alimentaba básicamente de grasas y proteínas de origen animal y de fibras. Y que apenas consumía hidratos de carbono.

Por eso la paleodieta se compone principalmente de carne, pescado, frutas, verduras, frutos secos y raíces. Y evita granos, legumbres, lácteos, sal, azúcares refinados y aceites procesados.

Pero…¿Y los carbohidratos?

Esa es la pregunta que se hacen ante la paleodieta aquellos que practican habitualmente algún deporte o pasan horas en el gimnasio. No en vano siempre se nos ha dicho que los hidratos de carbono son vitales para afrontar con suficiente energía un entrenamiento deportivo serio.

De ahí que a primera vista la dieta paleolítica parezca poco fiable si quieres conseguir un buen rendimiento. Y que paleodieta y deporte, a ojos de muchos, parezcan prácticas incompatibles.

No obstante, también hay quien insiste en que la dieta paleolítica ofrece beneficios para los deportistas. Incluso para los de élite. ¿Cuáles serían esos beneficios?

Paleo dieta y deporte: las claves

Aminoácidos ramificados

Al practicar la paleodieta se consumen cantidades más altas de proteínas magras y, como consecuencia, más cantidad de BCAAs o aminoácidos de cadena ramificada (valina, leucina e isoleucina). Éstos son imprescindibles para la síntesis proteica y estimulan la formación y reparación del tejido de los músculos. De hecho, hoy están muy de moda como suplemento para la recuperación muscular.

Según los defensores de combinar paleodieta y deporte, comiendo más carnes magras con BCAAs puedes recuperar el músculo antes y entrenar con mayor intensidad en la siguiente sesión. Y hacer que el aporte de hidratos de carbono no sea tan necesario.

¿Cuáles son las mejores fuentes de BCAAs?
  • Como hemos dicho, las carnes magras o carnes con alto contenido en proteínas y muy poca grasa. Entre ellas encontramos el pavo, el pollo, el conejo y algunas partes del cerdo o la ternera. Una ración de 1.000 calorías de carne magra de vaca aporta 33,7 gramos de BCAAs.
  • También el pescado. Una ración de 1.000 calorías te aporta 28,3 g de BCAAs.
  • La clara de huevo es el alimento con mayor contenido en BCAAs (4.343 mg por cada 100 calorías). Pero ojo: no conviene abusar de ella porque contiene avidina, una anti-vitamina que puede causarte una deficiencia de Biotina.

pH ácido-base

Si quieres mantener la masa muscular y no tener problemas de osteoporosis es importante evitar la acidez de la sangre.

La dieta paleolítica puede parecer acidificante ya que contiene muchos alimentos de origen animal. Pero, según sus defensores, si consumimos carnes de calidad con aminoácidos ramificados en combinación con abundante fruta y verdura y evitamos la sal, los azúcares y los cereales procesados podemos conseguir un buen equilibrio ácido-base.

Con ello potenciaríamos tanto nuestro sistema inmunológico como la formación de músculos y huesos fuertes.

Vitaminas, minerales y nutrientes traza

Cuando sigues la paleodieta comes muchas frutas y verduras frescas, que son una de las mejores fuentes de vitaminas, minerales y fito-químicos antioxidantes. Todos ellos, en combinación con el zinc, el hierro y la vitamina B12 de las carnes y los omega-3 de los pescados conformarían una dieta muy completa, que ayudaría al funcionamiento de nuestro sistema inmunitario.

Reponer el glucógeno justo después de entrenar

El secreto para que las personas que quieren conjugar paleodieta y deporte puedan hacerlo con éxito y sintiéndose con plena energía está en no ser completamente estricto con el tema de los carbohidratos.

Para evitar la fatiga, el síndrome de sobreentrenamiento y la bajada en defensas es conveniente comer hidratos de carbono en los 45 minutos después de entrenar. Esto es debido a que la síntesis que repone el glucógeno muscular se produce sobretodo justo después del ejercicio.

Las mejores fuentes de hidratos propias de la paleodieta serían las frutas secas como las pasas, los orejones y las ciruelas (que tienen efecto alcalinizante) y los almidones de plátanos, patatas, boniatos y ñames.

Pero también hay algunos autores que defienden la idea de introducir alimentos “no paleolíticos” en esos momentos de práctica deportiva. Ahí encontraríamos azúcares como la glucosa o las maltodextrinas, geles, bebidas y barritas energéticas, etc.

En definitiva…

…La solución para el paleo-deportista puede ser simplemente aceptar que este estilo de alimentación a veces no es suficiente para cubrir sus necesidades, y que necesita ajustarlo un poco. Paleodieta y deporte pueden ir de la mano, pero sólo si somos un poco flexibles con lo que comemos.

Con este un artículo no pretendemos defender la paleodieta. Nuestro objetivo es solo señalar algunas de las virtudes que, según algunos de sus seguidores, puede ofrecer para los deportistas.

Y, como siempre decimos, no dudes es consultar con un especialista en nutrición cualquier cambio substancial que quieras introducir en tu dieta. Tu cuerpo te lo agradecerá.

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