¿Plásticos en la cocina? Mejor evitarlos…

¿Plásticos en la cocina? Mejor evitarlos…
19/12/2016 Nice to Eat
En Alimentación
Comida sin plásticos - nice to eat

Aunque a algunos aún les parezca exagerado, es lógico que nos preocupe el tema de los plásticos en contacto con los alimentos. Si el primer paso para llevar una alimentación saludable es escoger ingredientes de calidad, el segundo sería optar por los utensilios de cocina o recipientes de envasado más inocuos.

El plástico se usa en muchos de productos que tienen relación con los alimentos y la cocina: envases, tetrabriks, táperes, films, botellas, biberones, latas de conserva, etc. Todos ellos son envoltorios prácticos y de bajo coste para el usuario, por lo que están totalmente integrados en nuestra vida cotidiana.

Pero lo cierto es que además del gran impacto medioambiental que suponen las toneladas de desechos de plástico que se generan a diario, algunos plásticos contienen sustancias nocivas para la salud. Y con la información que tenemos hoy sabemos que, aplicando el principio de precaución, se debería evitar el contacto del plástico con los alimentos y el agua de consumo.

 Lo indican expertos como el Catedrático en medicina Nicolás Olea y la propia Organización Mundial de la Salud, que de entre todos los plásticos de uso alimentario sólo recomienda el polipropileno, por su estabilidad y resistencia al calor.

¿Qué debes saber sobre los plásticos en la cocina?

  • Conviene tomar una precaución especial con los recipientes de plástico destinados a calentar o cocinar. Con la temperatura se favorece la migración a los alimentos de compuestos tóxicos como el bisfenol A o los ftalatos, que son disruptores endocrinos y producen desarreglos hormonales. Tal y como menciona la doctora en biología Elisabet Silvestre en su libro “Vivir sin Tóxicos”, aunque esto afecta a todos los miembros de la familia, hay que tomar especial precaución en el caso de bebés, niños y personas sensibles.
  • Ten en cuenta que la comida procesada y envasada en recipientes de plástico o metal con película plástica en su interior como latas y briks también está expuesta a estos tóxicos.
  • Tampoco es conveniente usar táperes o films de plástico para guardar o envolver alimentos grasos y aceitosos (quesos, embutidos, carne o pescado). Los plásticos son liposolubles y algunos de sus compuestos pasan a las grasas y a los aceites por simple contacto directo.
  • Esto vale también para el agua embotellada: si almacenamos las botellas o garrafas en lugares expuestos al sol o a temperaturas altas durante mucho tiempo, el agua suele acabar contaminándose de las sustancias que componen el plástico.

¿Cómo sé qué envases debo evitar?

Los envases de plástico llevan incorporado un triángulo conocido como anillo de Möbius con un número que indica de qué están hechos.

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Fijándonos en ese código podemos identificar qué envases implican más riesgos, teniendo en cuenta que:

  • Hay que evitar especialmente los plásticos marcados con los números 3 (PVC), 6 (contiene poliestirenos) y 7 (O) por contener bisfenol A.
  • También conviene rechazar el número 1 (PET o PETE), ya que puede contener diferentes niveles de antimonio y ftalatos (DEHP).
  • Los números 2 (PEAD o HDPE) y 4 (PEBD o LOPE) se consideran plásticos menos problemáticos para la salud.
  • Como ya hemos dicho, el polipropileno (número 5) es el menos dañino y el único recomendado por la Organización Mundial de la Salud.

La precaución, nuestro mejor aliado

Según las conclusiones del Congreso de Riesgos para la Salud Pública y Medio Ambiente celebrado en 2012 en Madrid, ingerir disruptores endocrinos como el bisfenol A o los ftalatos puede provocar daños al sistema reproductor masculino y femenino, cánceres en órganos hormono-dependientes (mama, próstata, testículos y tiroides), daños al sistema neurológico, enfermedades metabólicas (como diabetes y obesidad) y desórdenes del sistema neuroinmunológico (desde síndrome de fatiga crónica a esclerosis múltiple).

Por lo tanto no es de extrañar que de ese congreso surgiera una recomendación clara: es conveniente aplicar siempre el principio de precaución, sustituyendo los plásticos por recipientes de materiales más inocuos para la salud, como por ejemplo el vidrio.

¿Qué opináis? ¿Intentáis evitar los envases y recipientes plásticos en vuestra cocina?

 

 

 

 

 

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